lunes, 30 de enero de 2012

Tema 3 Ej. 6 Corazón, corazón malherido

Buenas tardes. Estamos en directo para la cadena Cádido TV. Hoy hemos salido a la calle para preguntarle a los pacenses por las enfermedades cardiovasculares que afectan actualmente a nuestra sociedad. Efectivamente, se trata de las principales causas de mortalidad en el mundo desarrollado, generalmente en EEUU, y a las que se han unido los distintos países de la Unión Europea. Y ustedes se preguntarán, ¿en qué consisten las enfermedades cardiovasculares? Pues son todas aquellas enfermedades relacionadas con el corazón y los vasos sanguíneos que afectan a una gran cantidad de personas en todo el mundo (pudiendo incluso provocar la muerte) a causa de la mala alimentación, el envejecimiento o la falta de actividad física.


Bien, tenemos aquí a Antonio Cansado, de cuarenta y cinco años. Bueno Antonio, cuéntenos: ¿Padece usted alguna enfermedad relacionada con el sistema cardiovascular?


- Efectivamente. Yo antes fumaba mucho, tenía hipertensión y no me alimentaba de forma correcta. Entonces empecé a sentir un dolor en las pantorrillas, unido a calambres, hormigueos, y mareos esporádicos. Cuando fui al médico me diagnosticaron Aterosclerosis, que consiste en el endurecimiento y la pérdida de elasticidad de las Arterias, además de la acumulación de colesterol en sus paredes. Me dijo que era algo normal, que lo padecía hasta el 50% de la población, pero que tenía que dejar de fumar, hacer ejercicio, controlar la diabetes y alimentarme correctamente. Por ahora estoy siguiendo sus consejos, pues el diámetro interno de mis arterias se pueden reducir tanto que impidan el paso de la sangre y morir.


Muchísimas gracias Antonio. Aquí tenemos un testigo de una persona con Aterosclerosis. Debemos recordar a nuestros espectadores que para vivir más y mejor hay que cuidarse, tomando Agua Mineral Guadiana, conocida por ser la única que elimina toxinas de forma eficaz. El Agua Mineral Guadiana la puede comprar en cualquier establecimiento al módico precio de 2,98.


 Acabamos de encontrarnos con Carmen Romero procedente de Sevilla. A ver Carmen, ¿usted a sus sesenta y cinco años padece alguna enfermedad cardiovascular?


- Pues hace unos días que me diagnosticaron Hipertensión. Fue cuando me hicieron un análisis y detectaron que mi vena aorta se encontraba obstruida y padecía Ateroesclerosis. Me sorprendió mucho, porque no había detectado ningún síntoma. Entonces el médico me explicó que a esta enfermedad se la denomina el "asesino silencioso". Todavía tengo que seguir yendo al hospital de forma periódica, porque mi presión del flujo sanguíneo es demasiado alta. Aún desconozco el origen de mi enfermedad, pero es posible que mis riñones produzcan renina en estado de falta de oxígeno. A partir de ahora tendré que llevar un estilo de vida saludable y controlar la presión sanguínea frecuentemente.


Te deseamos todos una pronta recuperación Carmen. ¡Un saludo!. Ahora vamos a irnos a publicidad, pero enseguida volvemos. No se vayan. 


Ya hemos vuelto. Estábamos haciendo una encuesta sobre las distintas enfermedades cardiovasculares que padecen nuestros ciudadanos pacenses.


Y aquí está Laura García, una joven que nos va a comentar como afronta su padre a una temible enfermedad. Bueno Laura, cuéntanos.


- Pues verás, mi padre sufrió sus primeras parálisis, incapacidad para hablar y controlar los músculos, e incontinencia con treinta y ocho años. Entonces decidimos ir al médico y el doctor le confirmó que padecía un accidente cerebrovascular. Consistía en la falta de riego sanguíneo en algunas partes del cerebro que impiden su normal funcionamiento. Se le forman placas de ateroma en el cerebro y pueden ocasionarle una parálisis permanente o incluso la muerte. Mi padre ya no puede fumar, tiene que estar en vigilancia intensiva, y se tiene que tomar anticoagulantes. Después de que le operaran contrajo pulmonía, pero ahora está prácticamente curado.


Conmovedora historia la de Laura y su padre. Muchísimas gracias por compartirlo con nosotros.


Para terminar vamos a dar paso a Roberto y a su esposa Isabel. Por favor, contadme ¿Padecéis alguna enfermedad del sistema cardiovascular?


- Buenas tardes. Pues mi esposa tiene varices, pero no es nada grave.
+ La verdad es que si. Después de quedarme embarazada y tener a nuestro primer hijo, empecé a sentir fatiga, picores y las venas de mis piernas se me hincharon. Tras consultarlo en internet, deduje que tenía varices esenciales. Esto quiere decir que mis vasos sanguíneos se dilatan y sufren una insuficiencia valvular. Para evitar que la situación empeore, corro todos los días, y hago natación tres veces por semana.


Realmente interesante la historia de Isabel. Gracias.


Al parecer, mucha gente padece alguna enfermedad de este tipo, cada vez más presente por nuestro ritmo de vida sedentario y la mala alimentación. Muchas gracias por todo, y recuerden que para aprender a vivir hay que aprender a cuidarse. ¡Adiós! 

Tema 3 Ej. 3 Gracias a Fleming no tengo miedo a que me amputen

Siguiendo con el hilo de la entrada anterior sobre las enfermedades, hoy quiero hablaros de cómo erradicarlas.


Para empezar quiero comentaros sobre los antibióticos, su importancia y los tipos que existen.

Los antibióticos son sustancias químicas producidas generalmente por mohos (también los hay sintéticos) que afectan a otros microorganismos (generalmente bacterias) impidiendo su crecimiento o incluso matándolos. De esta forma pueden tratarse enfermedades tales como la tuberculosis, la peste bubónica, la lepra, la sífilis, la enfermedad de Lyme...

 El origen de los primeros antibióticos surge a comienzos del siglo XX, pero ya se utilizaban como desinfectantes ciertos hongos en la antigüedad. Los primeros datos que se tienen del empleo de esta sustancia se remontan a la China de hace 2500 años, donde utilizaban el moho de la cuajada para prevenir infecciones. También se usaron ciertos hongos con el mismo fin en el antiguo egipto, grecia  o Roma.

Paul Ehrlich
Pero no fue hasta 1909 cuando Paul Ehrlich descubrió el primer antibiótico para curar la sífilis. Este remedio era muy eficaz, pero tenía terribles efectos secundarios.
Podría decirse que el verdadero pionero en este campo de la medicina fue Alexander Fleming (1881-1955).
Este científico escocés descubrió la lisozima y el antibiótico penicilina, que obtuvo a partir del hongo penicillium notatum y que trataba enfermedades infecciosas que se consideraban incurables en aquella época.

Todo comenzó con los cultivos de estrafilococos (Staphylococcus aureus) que realizó Fleming en distintas placas de Petri. Al volver de un viaje observó que se habían formado distintos mohos en el interior de sus cultivos. Estudiándolo detenidamente, acordó que las bacterias habían desaparecido en las proximidades del hongo a causa de una sustancia expulsada por el microorganismo, que repelía a las bacterias.

Alexander Fleming
Así, tras estudiar la naturaleza del moho determinó que se trataba del penicillium notatum, y en 1929 publicó sus análisis sobre la acción antibacteriana de esta sustancia.
Se probó entonces con distintos animales y los resultados avalaron la efectividad de la penicilina. A continuación realizaron distintos ensayos con pacientes humanos, que también les afectaba el antibiótico erradicando su enfermedad. Ahora el problema estaba en obtener suficiente cantidad de penicilina purificada. Ya que es muy difícil de conseguir, hubo que esperar doce años hasta que se empezara a acrisolar en cantidades industriales (con ayuda de Florey y Chain).
Finalmente pudieron venderla y salvar la vida de millones de personas a partir de la 2ª Guerra Mundial obteniendo en el año 1945 el premio nobel de fisiología y medicina. 
Fleming murió en 1955 por un ataque cardíaco.

Y es que los antibióticos se siguen utilizando para prevenir o combatir distintas enfermedades, gracias a que lesiona las paredes o membranas de las distintas células patógenas, ademas de bloquear la síntesis de proteínas, ADN, ARN, ribosomas y ácidos nucleicos de dichos microorganismos.

Puede haber dos tipos de antibióticos: Bacteriostáticos (impide el crecimiento de los gérmenes) y Bactericidas(los destruye).
Por otro lado también se agrupan atendiendo a su estructura, destacando los Aminoglucósidos, Ansamicinas, Carbacefem, Carbapenem, Cefalosporinas, Glicopéptidos, Macrólidos, Monobactámicos, Penicilinas, Polipéptidos, Quinolonas, Sulfonamidas y Tetraciclinas.


Si alguien tiene alguna duda, o quiere expresar su opinión, por favor, deje su comentario.

Tema 3 Ej. 1 Mamá, esta comida no me gusta, ¡que asco!

¿No es genial todo lo que hemos evolucionado? En pleno siglo XXI y con todas las ventajas que esto conlleva. Y es que seguimos avanzando, investigando con nuevos fármacos, estudiando enfermedades e incluso alargando la esperanza de vida. Pero no nos conformamos con eso. Vivimos en una etapa completamente revolucionaria, en la que grandes científicos, ingenieros o informáticos nos hacen la vida más fácil. Hemos avanzado un largo camino, ¡y lo que nos queda todavía!. Pero parece ser que nadie se da cuenta de lo que hemos ido dejando atrás, ya que no todos tenemos los mismos medios y recursos para progresar.


Me refiero a todos aquellos países cuyos habitantes siguen muriendo por lo más básico, sin acceso a agua potable o comida para alimentarse. Todo el mundo parece darle la espalda a África, un continente cuya esperanza de vida es de 46 años (35 años menor que la Española). Y resulta hipócrita que lo diga yo, que estoy aquí escribiendo delante de un ordenador mientras miles de niños mueren por enfermedades que aquí se previenen con un sencillo pinchazo. Los países desarrollados siguen en su continuo crecimiento tanto a nivel sanitario como educativo, económico o social. ¿Y por qué no ayudamos a erradicar el hambre o las enfermedades en el mundo, en vez de desperdiciar lo que muchos mueren por conseguir?


El tercer mundo sigue estancado, o incluso empeoran sus condiciones de vida. Pero, ¿Podemos hacer algo? Siempre se puede pero es complicado, pues nadie se mueve, nadie dice nada. Pero por otro lado es normal ya que hasta los gobiernos están interesados en que esta situación se mantenga. Nos da pena y sentimos lástima, pero nosotros tenemos nuestra vida resuelta, no sabemos que es el hambre o el agotamiento. Mientras tanto seguiremos viendo esos documentales sobre la pobreza tan conmovedores en nuestras televisiones caras y comiendo ingestas cantidades de comida. Pero para solucionarlo primero tenemos que conocer sus problemas.


Para empezar, voy a hacer hincapié en la pobreza extrema de algunos y la riqueza abusiva de otros dentro incluso de un mismo país. Esto es el reflejo de la mala gestión de los escasos recursos de dicha región. Así los gobernantes y las personas con cierto poder atesoran un dinero que se podría invertir en mejorar las condiciones de vida de sus ciudadanos. En el caso de la ausencia de dichos recursos la situación empeoraría y necesitaría una ayuda internacional. 


El acceso a comida, agua potable o una educación básica es lo mínimo, a lo que todo el mundo debería tener acceso. Y esto depende en cierta medida de los países desarrollados, pues son bienes y servicios a los que no pueden acceder por su propios medios. Solo con invertir el 1,1% del gasto militar mundial en crear pozos en África se podría abastecer de agua potable a toda la población mundial.
En lo relacionado a la alimentación, es muy importante una nutrición adecuada, para evitar padecer una serie de enfermedades que pueden terminar con la muerte de dicha persona. En países como Angola, existe una terrible ausencia de alimentos, lo que ocasiona que no tengan defensas y estén desnutridos, provocando así enfermedades como la anemia o Kwashiorkor.
Además las bases para un futuro mejor, de cualquier nación es la de educar a toda la población, y darles una oportunidad para llevar una vida mejor.


Y la medicina quizás sea la más importante. En España podemos comprar todo tipo de medicamentos, si nos resfriamos podemos ir al médico, o incluso operarnos en un hospital, y desde que nacemos nos vacunan para ser inmunes a ciertas enfermedades. En el tercer mundo esto no es así. Hasta un simple resfriado puede matar a una persona. Y es algo injusto, ya que su vida no vale menos que la nuestra. Millones de personas mueren de SIDA, malaria o tuberculosis, enfermedades que a nosotros casi no nos afectan.


Es hora de cambiar esta situación. El ser humano ya ha vivido lo suficiente como para tomar medidas y acabar con este estado que solo beneficia a unos pocos, a costa de vidas humanas. Donemos dinero, ropa, alimentos; construyamos escuelas, hospitales y pozos...
Porque no hay fuerza más poderosa que la voluntad.