Es posible que hayáis escuchado alguna vez la palabra "clonación". Nos suena algo futurista, como de ciencia ficción. Sin embargo los avances en I+D hacen de este término algo actual. Y a pesar de los grandes avances que se están llevando a cabo en esta rama de la biología y la ingeniería, seguimos sin tener claro en que consiste:
La teoría es muy sencilla, ya que clonar consiste en obtener células, tejidos o individuos a partir de un núcleo o una célula de otro. Lo más complicado es llevarlo a cabo. Primero hay que extraer una célula de un individuo, con toda la información necesaria para que se desarrolle, y un óvulo. El núcleo de la célula donante se introduce en el óvulo (sin núcleo) a través de distintas descargas eléctricas. A continuación se reproduce en el laboratorio, dando lugar a células que posteriormente se cultivan obteniendo así distintos tejidos. Si se clona a una especie animal completa, ese cúmulo de tejidos se introduce en el útero de una madre, de la que nacerá una nueva criatura.
La clonación puede ser tanto vegetal como animal. Esta primera se conoce desde hace siglos (puede ser por métodos tradicionales o por métodos genéticos), cuyas ventajas son la producción de plantas sin semilla o la mejora de la alimentación en zonas subdesarrolladas. Sin embargo, esto afecta a la biodiversidad y a los ecosistemas de forma negativa (en casos puntuales).
La clonación animal es mucho más reciente, y se desarrolla gracias a la ingeniería genética. Así se pueden producir medicamentos o distintas sustancias beneficiosas para el ser humano e incluso salvar alguna especie en peligro de extinción. El problema se encuentra en el elevado coste de la técnica y en la escasa variabilidad entre individuos de la misma especie.
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| Oveja Dolly |
Los avances más recientes en estas técnicas se encuentran en la clonación de humanos o incluso la posibilidad de clonar alguna especie extinta.
Este proceso realizado en el homo sapiens se encuentra en continuo debate, por la crisis ética que conlleva. Lo que si es cierto es que se pueden obtener sustancias farmacéuticas, clonar tejidos o incluso producir clones sin enfermedades hereditarias. No obstante, presenta distintos inconvenientes como la similitud en la edad del individuo originario y su clon, la reproducción de enfermedades hereditarias, y que si se desarrolla en exceso, desaparecerían los intercambios genéticos entre distintos individuos.
Una de las noticias más recientes es la de la posibilidad de clonar un mamut. Esto permitiría recuperar a la especie extinta, devolviéndola así a la "vida".
Para llevar a cabo esta investigación un equipo de científicos rusos, coreanos y chinos van a extraer material genético de un mamut congelado hace 10.000 en Siberia. Para conseguir una cría de esta especie extinta, se insertará la información genética en el el útero de una elefanta de la india (pariente más cercano) para que el feto geste durante aproximadamente 22 meses. El mayor problema se encuentra en obtener tejidos y células de mamut en buen estado, a pesar de conservar órganos, tejidos, sangre o huesos.
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Es increíble que se lleven a cabo proyectos de tal envergadura, que darán un paso agigantado en el desarrollo de la biología y la paleontología. Sin embargo, no se obtendría una clonación exacta del mamut, ya que se emparenta con elefantes (ambos son paquidermos, pero no dejan de ser especies distintas). También nos tiene que hacer reflexionar sobre la inversión millonaria en investigaciones para recuperar especies exterminadas por el ser humano, cuando nosotros mismos estamos acabando con toda la biodiversidad sin hacer nada al respecto.