domingo, 3 de junio de 2012

Tema 6 Ej. a) Sin hielo, ¿qué le echaremos a las bebidas?

¡Qué calor hace! Ya llega el verano, y el Sol ya nos abochorna desde hace bastante tiempo. Acabamos de entrar en el mes de junio y casi no se puede salir a la calle. ¿No tenéis la sensación de que cada año que pasa las temperaturas son más altas? 


Estamos cansados de escuchar en los medios de comunicación las consecuencias del calentamiento global. Es uno de los asuntos más actuales y todo el mundo hace eco de las novedades en este tema. Pero ¿realmente sabemos lo que esto significa?.


Antes de ser alarmistas, o simplemente ignorarlo, debemos conocer todo lo posible sobre este problema que nos afecta a todos, y cuyos resultados pueden ser catastróficos.


La atmósfera terrestre es una cubierta gaseosa compuesta por Nitrógeno, Oxígeno y Argón principalmente. Esta nos protege, como ya hemos comentado anteriormente, de las radiaciones perjudiciales para la salud, nos proporciona las moléculas necesarias para realizar la respiración celular, y por supuesto, mantiene una temperatura templada y estable para la vida. Esto último se produce gracias a los gases de efecto invernadero como el vapor de agua, el dióxido de carbono, el metano, los óxidos de nitrógeno, el ozono o los clorofluorocarbonos.


 

Cuando las radiaciones solares (que alcanzan la superficie terrestre en forma de hondas luminosas) calientan la Tierra, esta devuelve parte de esa radiación en forma de infrarrojos. Los gases de efecto invernadero provocan que esa radiación desprendida de nuevo al espacio se mantenga en la atmósfera, calentándola a unos 15ºC de media. Sin este efecto (similar al de un invernadero agrícola) la temperatura de nuestro planeta descendería a los 18ºC bajo cero. Esto supondría la congelación de los océanos, de forma que la vida sería inviable.


Desde comienzos de la revolución industrial (mediados del siglo XVIII) el hombre ha ido expulsando una serie de gases perjudiciales para nuestra atmósfera, y cada vez en mayor proporción. El aumento, sobre todo de dióxido de carbono, está causando un calentamiento progresivo de la Tierra, que no permite devolver de nuevo el calor al espacio. Os voy a poner el fragmento de un capítulo de la serie Futurama, en el que explica este fenómeno en un tono humorístico:



Actualmente sigue aumentando la concentración, principalmente, de CO2 y CH4, simultáneamente con la temperatura terrestre. Si esto continúa, las consecuencias pueden ser realmente devastadoras.


El cambio climático es un hecho, y hay infinidad de pruebas que lo demuestran: La temperatura media de nuestro planeta ha aumentado más de un grado centígrado desde finales del siglo XIX; se está produciendo un deshielo que provoca el aumento en el nivel del mar; los gases de efecto invernadero se encuentran cada vez en mayor proporción; las catástrofes naturales son más devastadoras que en años anteriores; se está produciendo una desertización progresiva... Y a medida que pase el tiempo irá a más, con la destrucción de los ecosistemas, el sumergimiento de los continentes... el fin de la vida.


La controversia se mantiene entre los partidarios de que el calentamiento global se debe a las acciones humanas (apoyado por la mayoría de la comunidad científica), y los que defienden que el ser humano apenas influye en este fenómeno.


Por un lado, el ser humano emite millones de toneladas de dióxido de carbono, procedente de nuestras fábricas, transporte, viviendas o la tala indiscriminada de árboles (que dejan de absorber CO2). Es cierto que la Tierra es muy extensa y que el ser humano parece insignificante en comparación. Sin embargo, no se pueden obviar los siglos de contaminación, y la perfecta relación entre las emisiones de CO2 y el aumento de la temperatura global. Conocemos, o tenemos una idea bastante aproximada de los efectos de los gases de efecto invernadero, y lo más lógico es pensar que si nosotros expulsamos grandísimas cantidades de esos gases, y que la temperatura terrestre está aumentando, tenemos que tener alguna relación.



Esto parece muy convincente, pero ¿y si os digo que solo los volcanes producen más CO2 que todas las fuentes contaminantes humanas? y más todavía los animales y bacterias, los océanos o las hojas en proceso de putrefacción. En comparación, el ser humano casi no está implicado en la emisión de dióxido de carbono. Además, en lo relacionado al aumento de temperatura a causa de los gases de efecto invernadero, se ha descubierto que cuando aumenta la temperatura, aumenta el CO2, y no al contrario. Por lo tanto, no serían estos gases los que provocan el calentamiento de nuestro planeta, sino que si aumentan los grados centígrados de nuestra atmósfera, se calientan los océanos expulsando dicho gas.


En mi opinión, es posible que en relación con otras fuentes, la emisión de gases de efecto invernadero por parte del hombre no sea muy elevada, pero sigue estando ahí. Sabemos lo que puede ocurrir si no hacemos nada, y las millones de toneladas de dióxido de carbono que expulsamos a la atmósfera no se pueden obviar. Continuamos con la tala indiscriminada de árboles, y cada vez somos más personas, que producen y consumen más. 


Seamos los responsables directos o no del calentamiento global, debemos aplicar el principio de prevención, tomando medidas para corregir este fenómeno, aunque finalmente pueda demostrarse que nuestras acciones son insignificantes. Así podremos prevenir una posible catástrofe antes de que sea demasiado tarde.




1 comentario: