martes, 29 de mayo de 2012

Tema 1 Ej. 3 Ojos de Saturno, manos de Urano, pelo de Neptuno y labios de Plutón

¿De qué pasta estamos hechos? La vida resulta algo maravilloso. Desde la célula más insignificante hasta la criatura más grande o desarrollada. Somos máquinas perfectas, y a medida que avanzamos en la escala evolutiva adquirimos nuevas propiedades: nos movemos, pensamos, sentimos...


Creo que estamos todos de acuerdo en que la mera existencia es algo excepcional, algo único. Pero ¿qué nos hace tan especiales? Al fin y al cabo solo somos un cúmulo inmenso de moléculas ordenadas de una forma determinada. Visto así, no seríamos tan diferentes a una roca... o a una estrella.



Pensándolo bien, el universo es enorme, y la cantidad de materia dispersa por el vacío es abrumadora. Y como ya comentamos en otra entrada, la teoría más aceptada es pensar que todo el cosmos, lo que nosotros conocemos, se formó tras una gran explosión ocurrida hace 13,73 ± 0,12 millardos de años, denominada "Big Bang". Pues bien, remontándonos a esa fecha, sabemos que lo primero que se formó fue el hidrógeno, helio, litio y berilio. A partir de ahí, surgieron todas las sustancias que nos podemos encontrar hoy día (el aluminio con el que envolvemos los bocadillos, el cloro de las piscinas o el oro de unos pendientes). 


Avanzando en el tiempo, llegamos al surgimiento de la primera célula viva en los mares primitivos de un joven planeta Tierra. Después de las últimas investigaciones, se cree que esta pequeña criatura se formó a partir de agua (H2O), Hidrógeno, Metano (CH4) y Amoniaco (NH3).
Estas no son sustancias muy extrañas (incluso podría decirse que abundan en determinados lugares y condiciones), ni tampoco tienen unas características muy especiales. Sin embargo, a partir de esas células progenotas se han desarrollado todos los seres vivos que existen actualmente. Evidentemente, esto nos incluye a nosotros, los seres humanos, formados por Hidrógeno, Oxígeno, Carbono y Nitrógeno (en su mayoría).

Molécula de Carbono
Parece mentira que a pesar de ser únicos y realmente peculiares, formemos parte del universo, de las estrellas, galaxias, nebulosas... Tiene sentido, ¿no?. La materia es la que hay, la que se formó hace millones de años, que creó nuestro planeta, a las primeras criaturas, y por supuesto, a nosotros.
Con este texto os invito a reflexionar, no solo sobre la vida o su origen, sino en lo que somos, y el papel que tenemos en el espacio. Para despedirme, os dejo esta frase (propia):


No estamos tan alejados del firmamento, si formamos parte de él.


Como siempre, si tenéis alguna duda, o simplemente queréis añadir vuestro comentario, os invito a que lo hagáis directamente en el blog. Gracias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario